sábado, 28 de noviembre de 2009

El fin

La muerte entro por la ventana, no la oí, no la vi, estaba sin embargo abrazándolo con su azulada niebla sutil . Tenía su mano entre las mías y la apretaba con fuerza, no quería dejarlo marchar...¡Lo vi, vi como luchaba contra ella! El me amaba, no quería partir, amaba la vida, nos amaba a todos...
En su estado de inconsciencia se incorporó ligeramente del lecho, boqueando como un pez que le falta el oxígeno con gran agitación, ¡luchaba! pero fue inútil . No podía mirarlo, tenía que retirar mis ojos de él y me esforzaba en no hacerlo, eran sus últimos momentos con vida y debían ser para mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario